Cuando ella se fue
llegué a pensar que eso
del amor no era para mí.
Al comienzo fue difícil
y con el tiempo… en fin.
Con el tiempo me fui adaptando,
supongo,
intentando recuperar el amor
que perdí en el acto patético
de buscarle las cosquillas.
Ya no entraba en su perfil,
no recordaba su olor
después de la ducha,
borré todo rastro
de su risa de mi memoria.
El verano pasaba de largo
y las faldas coqueteaban
con mis ojos saltones.
Comencé a cuidar de mí.
Empezando por el pecho,
el lado izquierdo sobretodo.
Bares por aquí,
borracheras por allá.
Toqué otras pieles,
besé otros labios,
lamí otras piernas.
Algunas veces,
su nombre se asomaba
por la punta de mi lengua,
pero el alcohol se encargaba
de llevarla al fondo del retrete.
Todo estaba bien.
Al principio fue difícil,
lo confieso.
Y aquel que haya pasado
por lo mismo
sabe muy bien
de lo que estoy hablando.
Ahora ando tranquilo,
tengo unos cuantos libros nuevos
en la mesilla de noche,
más tiempo libre en los bolsillos
para hacer lo que me dé la gana,
y un corazón que sonríe en cada beso
cuando las ganas me presionan
la barriga.
Alguien cuida de mí,
amor propio se llama.
jueves, 15 de marzo de 2018
Reconstrucción.
domingo, 11 de marzo de 2018
Sonrisa tonta
Siempre fue el amor quien me encontró cuando yo estaba distraído, cuando no esperaba nada: de camino al bar, en la fila del supermercado o en la tienda de la esquina de casa. Fue él quien llegó pisando despacio, con cuidado de no romper los cristales de mi espejo interior. Fue él quien empujó la puerta de mi vida y se coló sin decir palabra. Un día desperté, estaba en pijama, o sea, en calzoncillos y con un solo calcetín (los inviernos duermo con un solo calcetín, por temas de equilibrio o estupidez) y él estaba ahí, sonriendo en mi pecho. El amor quiero decir.
No sirve de nada prepararte para cuando llegue, no sirve de nada hacer el ejercicio diario de las cualidades que tienes para impresionar al mundo que te rodea. El muy cabron, conocerá perfectamente tus virtudes y los defectos que ocultas sin necesidad de publicidad y te aceptará tal cual eres. Puede ser cualquier día y en cualquier momento: con ropa cotidiana, con el pelo alborotado, dentro de una librería o paseando por la calle perdiendo constantemente el autobús, los trenes o la noción de ti mismo. El problema, pienso yo, es que ya no confiamos en la sorpresa y el misterio. Estamos acostumbrados a tener todo planeado. Y el amor, créeme, está dispuesto a arruinar todos los planes que has hecho antes de que él llegue. Sí, así funciona.
Podemos saber cuándo nos atacará la duda, cuándo lloverá o saldrá el sol, pero creo que nadie sabe cuándo llegará el puto amor, la hora o el lugar. Nadie sabe, sólo sucederá, y esa tonta idea me hace sonreír. Incluso con la vergüenza de llevar brackets a mi edad.
sábado, 3 de marzo de 2018
Hoy
No esperes la felicidad como se espera por una pizza o el próximo verano. No te rindas al fracaso de ser quien se queda inmóvil en una esquina esperando el timbre de la puerta o el vibrar del teléfono. No seas quien depende, quien se resigna. De verdad, no hagamos eso con nuestra preciosa y efímera existencia. Somos mucho más que lágrimas y bajones de ánimo. Somos también la risa y la sorpresa de saber que el mundo no se acaba con el amor de alguien que se fue, o el efecto de una buena droga. Somos parte del mundo, un poco de la droga, parte de un todo, ligados directamente a esa rutina universal que nos obliga a inventar salidas y atajos por el impulso cínico de la supervivencia.
Dicho esto, ¿qué planes tienes hoy?
sábado, 24 de febrero de 2018
El amor es saber cuándo ceder, estoy seguro. Es intercambiar fiestas por sofá, es comunicarse con sólo una mirada, es practicar sexo en lo literal de la palabra, es aprender el uno del otro. El amor es vivir en plural teniendo en cuenta la singularidad y la independencia de la pareja, es dejar los celos y predicar la confianza, es saber preparar café para dos. Es discutir por el color de las paredes, es montar un mueble sin leer las instrucciones, es terminar con la ropa y el corazón por los suelos. El amor es pedir, no mandar. Es mirar juntos el episodio de aquella serie, es cubrirse con la manta hasta la barbilla, es soñar en infinito. El amor es ver la misma película un millón de veces y seguir riéndose en las mismas partes, es un brazo adormecido de tanto cariño, es detectar la tristeza con un solo movimiento, es tomar un vino en la terraza. El amor es abrir una puerta atascada con mucho cuidado y no lo de forzar hasta romperla.
Si no eres capaz de lidiar con eso, no eres capaz de lidiar conmigo. El amor exige intimidad. Y estar conmigo también.
martes, 20 de febrero de 2018
lunes, 19 de febrero de 2018
Vamos a ver...
Voy a intentar ser lo más claro posible después de escuchar unas cuantas de tus estupideces.
Primero, tienes que entender que suenas bastante idiota cuando dices eso de "se está haciendo la difícil" o "le gustan los hombres de tal tipo". Cada mujer es un universo, pero aquí y en la china un no siempre será un no, todo después de eso es acoso.
Sólo basta verte con esa pose que vendes de machito elegante, de dandy barato de discoteca, que incluso soltaste un comentario de "ese trago es de mujeres". No te estás enterando de nada.
Mira, me has pillado de humor así que te voy a echar una mano:
A las mujeres les gusta divertirse, igual que a ti ¿te sorprende? Les gusta salir con sus amigas sin ser acosadas por capullos como tú. Les gusta vestir con la ropa que les dá la gana sin sentirse observadas, y ya sabes a qué tipo de miradas me refiero. Les gusta publicar fotos con amigos sin que tu cerebro de corto entendimiento, piense que es un garche de paso. Les gusta ser libres.
Pero vaya si tuve que aguantar tus comentarios...
Tío, tú no las admiras, las violentas. Con ese discurso machista que soltaste de "a las mujeres no le gustan los hombres blandos" ¿tu padre te enseñó eso? Lo peor es que estás confundido al pensar que actitud es lo mismo que forzar la barra.
Les gusta la seguridad. Les gusta no tomar precauciones o sentir nervios porque un hombre se les acerca o camina detrás de ellas en la misma dirección. O eso de preocuparse porque su amiga se ha ido sola a casa. Les gusta abrazar sabiendo que no hay segundas intenciones o que pueden pasar al lado de un grupo de hombres sin ser acosadas moralmente con lo que tú llamaste "piropear".
Ni tú ni yo sabemos lo que es ser una mujer, pero a diferencia de ti yo sí sé como tratar a una, me lo enseñó mi madre, sabes lo que es ¿no? Esa es la verdadera razón por la que estás soltero, no por esa mierda que soltaste de "no me gusta estar atado a nadie" sino porque nadie quiere cerca a un tipo como tú.
En fin...
domingo, 11 de febrero de 2018
Tú consigues que reviva esa sensación diariamente.