viernes, 10 de agosto de 2012

Olé


Bajo de casa con mi perro y te veo llevando las copas del bar a la terraza,
de mesa en mesa,
y las personas, disculpa que no las cuente pero no es solo mi sueño el que va caminando,

yo suelto palabras buscando pre-textos para abrir mi portal y sentarme en una silla de la plaza donde trabajas y pedir:
10 cervezas, 4 caricias y  2 bocatas,
y de propina dejarte un universo de rimas envuelto en papeles de cuentas,
y perder la nostalgia y la vergüenza cuando te des la vuelta y yo pueda por fin respirar,

y a mi me dan risa los extranjeros que le toman fotos al ayuntamiento teniendo a su espalda una camiseta roja llena de deseos con una bandeja en mano sirviendo derrotas,  

Y es que me vas recogiendo miradas,
y robando suspiros ,

Y no te das cuenta que de camarera tengo ya la corbata,
y tú de ilusiones el mandil negro que envidian todos mis escritos.

domingo, 5 de agosto de 2012

El cuarto oscuro


Me he vuelto a esconder de mis miedos en un cajón de la cómoda que ya no uso.
He rosado por un momento la osadía de maldecir al viento simplemente porque no me supo escuchar.
A estas alturas de mi vida solo enciendo la televisión para sentir compañía  
y las caricias que le hago a mi perro son los reflejos de un espejo interior que escondí detrás de las costillas,
pero las de la espalda.

Para ser sincero,
las mañanas me carcomen las ideas de lo que tengo que hacer en el día y no quiero pensar que mañana es otro porque siento que el de hoy no lo estoy viviendo nada.
Y me vuelvo a cansar de las rimas,
del personaje literario que me voy creando en la barra de los bares,

y me vuelvo a cansar de mí.

Y la poesía o lo que mierda sea que escriba,
se convierte en ese cuarto oscuro del que siempre hemos escuchado hablar pero nadie en realidad conoce,
y vuelvo a violar mis ilusiones,
mis alegrías,
mis deseos de caminar por el peluquín de un señor que como yo va perdiendo poco a poco la ilusión.

Y la soledad es un juego de cartas del que nunca suelo ganar pero solo porque hago trampas,
y las derrotas son zapatos del traje que me pongo cuando salgo a la calle y sonrío fingiendo que este sábado tiene un sentido mejor del que yo le puedo dar.
  
Y me amarga el no saber nada,
y las preguntas flotan en el mar de mi cabeza pero no llegan jamás al puerto.
Y para colmo la sociedad me corta las alas y me tapa la boca para no poder gritar de manera descontrolada todo lo que veo,
como un súbdito de la monarquía que, para variar, tampoco la he visto de cerca pero se que mantengo con un dinero que no consigo.

Y entonces estoy, otra vez, hasta el cuello de deudas y en un laberinto que no tiene salida.

Las metáforas de mi vida se resumen en comer dormir y volver a morir cada segundo,

y pierdo las ganas de escribir,
y a mi lápiz se le rompe la punta entonces la tecnología me saca la lengua.

Y yo suspiro como si todo eso fuera a pasar por el aire que introduzco a mis pulmones que a la larga también (seguro) me va a matar.

No quiero sonar derrotista pero ahora mismo no soy el dueño de nada,
ni siquiera de mis derrotas,
y el gris de las nubes me persigue como en los dibujos animados que miraba cuando era niño y soñaba con ser sólo más alto.

Pienso seguir confundiéndome con la ropa cuando esta mojada o cuando esta fría,
y seguiré sin llegar al metro ochenta,
y seguiré escribiendo para introducir a otros al cuarto oscuro,

pero seguramente,
no seré yo quien los viole.

voy a...


Voy a inventarme historias fantásticas para cazarte el corazón de un flechazo como lo haría cupido,
y voy arrancarme la piel como deshojando margaritas y con mi esqueleto construirte una cabaña a prueba de malas palabras.

Voy a llenarte la boca de besos perdidos que el viento recoge,
y con mis deseos te construiré una escalera a la luna y serán los humanos los que lloren tu ausencia.

Voy a mostrarte desnudo los temores que escondo tras mi guitarra,
esos que hablan de mujeres perfectas y de cartas menstruadas.
Y en tu frente escupiré mi nombre para que no lo borre el olvido
y yo voy a tatuarme tus dedos al cuello por si un día falto a todo lo dicho.

Voy a taladrarme la nostalgia de cosas pasadas para poder construir contigo un nuevo futuro lleno de títeres pero esta vez sin hilos.

Quiero aclararte las noches y llenar de velas las mañanas que no trabajes,
y preparar el desayuno mientras finges no escucharme.

Prometo ser el héroe que mate monstruos que se esconden bajo la cama,
auque hay días que voy a preferir esconderme contigo bajo las sabanas.

Llenare de flores la casa cuando tengas frío
y voy a pasar mi brazo por tus hombros los días que descuidados contemos historias de fantasmas.

Voy a morderte las uñas y esperar que el tiempo pase para ver como cambia el sabor de tus sueños,
y arrugados, los dos, pasear de la mano por el parque de los suspiros.

Y después de morir prometo volver convertido en una paloma,
para picotearte la ventana y recuerdes siempre que estoy vivo,

no se como,
pero vivo.

sábado, 4 de agosto de 2012

vuela corazón


Teniendo en cuenta lo tarde que era y teniendo en cuenta el frío que hacia,
decidimos no tener en cuenta nada.

Te esperé en un baño a oscuras, hasta que nos encontramos al tacto,
o quizá por el brillar de nuestros ojos debido a unas copas de más.

Me susurraste al oído: ¿y si la liamos?

yo no podía hablar.

Sentía tu respiración al lado de mi oreja,
y sin querer o tal vez queriendo fuimos moviendo las cabezas hasta encontrarnos frente a frente.

¿Y que paso? Te estarás preguntando.

La verdad, no lo se.
En ese momento me encontraba volando en un globo aerostático.

treé


…y me lo dijo con esa sonrisa pícara que solo ponemos los que sabemos mentir: aún no lo sabes, pero yo soy un poema. - Si lo sé, pero yo nunca corrijo un poema que está conmigo debajo de un edredón…

Indomable


Hoy hemos jugado a ser dos desconocidos en un bar del barrio.
Nos mirábamos de reojo y nos enamorábamos en cada suspiro

De lejos, he señalado con el dedo cada punto de tu cuerpo donde te he besado
y tú sonreías y ponías esa cara de niña traviesa que tanto me gusta.

Mientras me mirabas, yo te follaba los pensamientos y me corría de ideas sobre tu cuerpo.

Y como dos bestias indómitas nos hemos tirado a mordernos los cuellos para meternos desesperados a ese palacio de noche llamado baño.

Con el seguro puesto en la puerta,

he nadado entre los tatuajes de tu brazo y he descubierto los duendes que llevas en los pechos,
esos que me dicen cosas al oído cuando me recuesto sobre tu vientre y tu dibujas huracanes sobre mi pelo.

Hoy hemos jugado a ser dos desconocidos.

Hoy,
hemos jugado,
a ser conocidos.

días ningunos

Dándonos noticias el uno del otro, 

Cómo estas? 
Y el verano sin mi parece invierno?

de todos los ojos que me miran son los tuyos los que más extraño,
y eso que no tenemos costumbre de vernos. 

Así son los informativos de nuestra conversación, 
el tiempo se convierte en un interminable de miradas al reloj y vaciadas de comida, 
donde la calle es la única salida al vacío de la melancolía y la muerte. 

Tengo ganas de ti. 

Si, 
hoy, 
quizá, 
cambie de canal.